domingo, 19 de diciembre de 2010

Invierno

Caes sin parar, como si no existiera un lugar donde detenerte, pero no es eso, es porque te sientes tan libre, que al caer es como que si todo lo que hicieras no estuviera restringido ni un solo centímetro, como que si el universo fuera un colchón en el cual sabes que caerás lenta y suavemente, pero lástima que esa libertad no siempre es perdurable, caes y golpeas las rocas con tanta intensidad que en solo fracciones te desintegras, caes sobre agua, agua de tu agua, fuente de tu vida y aun así desapareces, pero lo mas excitante de tu vida es caer.......que no pare de llover, que así mi alma se hace mas pura, como la tierra se sacude para respirar.

Pureza..

Soplas con todas tus fuerzas, así quieres limar las asperezas del alma, pero no es fácil, se debe tener tanta fuerza interior, como para derribar a mil árboles unidos con sus raíces, tanta fuerza interior, como la que tiene la vida entera, tanta fuerza, como aquella que hace que nuestra alma se mueva, conmueva y renueva...Soplas como mil vientos en el everest, soplas como mil vientos en los mares y aun así es poco, solo sopla ... con el alma.

Quisiera ser...

Quisiera ser ese que sale del cielo, ese que moja tu horizonte, ese que electrocuta tus cabellos, ese que hace que cada día en la tierra tome distintas tonalidades, ese que al amanecer toma tonalidades suaves, para que al llegar la tarde las opaque, ese que levanta la mirada de muchos, ese que no se olvida en el desierto, porque ahí es donde más presente esta, ese que en las orillas del mar es inmenso, quisiera ser un ave, para gobernarte en la eternidad, quisiera ser una ballena, para recorrer todos tus puntos cardinales, quisiera ser un tornado, fuerte y decidido, por ti seria la tierra, capaz de alojar miles de sentimientos, me gustaría ser un árbol, lleno de pureza y tranquilidad, un lago, para poner el toque dulce y una montaña, para mirar toda la belleza desde la altura, aquella imponente altura......

Te siento.


No es esa mirada la que me intimida, sino que es la fuerza de tu alma la que me golpea fuerte, además, no es el color de tus ojos, sino que es la furia de tu cuerpo, que con movimientos opacos me ataca fuertemente.
Arranco y camino pronto por una calle en que esta todo vacío, vacío como millones de lugares hay en la tierra, pero ese vacío no era mas que mi sentimiento de soledad por no estar junto a tu mirada.
Salgo de mi mismo, recorro el mundo sin rumbo alguno, las horas pasan y solo estoy sentado en el mismo lugar de donde creí partir alguna vez, aún así recorro el mundo...inmundo...por el inframundo que no he conocido aún.
Infrahumanas son las caricias que tocan mis labios, pero muy humanas siento tus manos y tu piel en mi cuerpo, mas aún, celestiales son las caídas otoñales de tus lágrimas, que hacen que mi alma corra lejos de mi ser, para viajar hasta donde estas.

De a chorro.

Supieran las horas que me he dedicado a vagar por las calles de mi infancia, supieran de la forma en que vago por las calles de mi infancia, tuvieran ustedes la mínima idea de lo que se siente vagar por esas calles, serian igual de inertes que yo, pero inercia con felicidad, supieran ustedes lo que es sentir que el aire no entra en tus pulmones, supieran ustedes lo que es mirar por un túnel oscuro, por donde el corazón ya ni se siente, oh, que seria raro, y claro, aun no pueden, es solo eso, ahora sueño, y me voy a un sueño en donde los paseos ya no son de infancia, sino que de juventud plena, como las olas que se forman en el fondo del mar, como las aves que emprenden su primera inmigración, no es claro, pero se entiende, alomejor mis ideas salen locas, pero tu eres mi psicóloga, y tu eres quien entiende que no hablo solo por decir, sino que hablo para no herir, hablo para amar, hablo para después callar!
Ves como camino por aquellas calles de mi infancia, vagando con palabras no claras, esculpidas por mi mente y trabajadas por mi lengua!
Ves como busco decir de a chorro lo que hoy siento, así como cuando en la mañana sale el sol y todos nos calentamos como lagartos, de a chorro.
Ves como termino de vagar, pero aun así no sé como poder terminar lo que escribo, sin terminar de decir cuanto te amo, no ves que es esta la vez en que mis ideas no amainan, oh que locura, pero de alguna forma todo tiene que callar, es ahora cuando vuelvo por ese túnel que me tenia sin latidos, es ahora cuando de el salgo, y mis latidos se vuelven normales, es ahora cuando te veo, cuando despierto de aquel sueño, es ahora cuando mis caminos de infancia quedan atrás.

Suena campante atonía.


Es una melodía, la tengo presente y cercana, suena tenadora y opaca ante la despedida de este paso existencial, pero aun así tentadora, despierta y apaga sentidos, pero es tranquila ante la despedida, suena suave, tal vez me lleve en una cuna junto a un enjambre de seres incorpóreos hacia la divinidad, o tal vez solo me deje en esta tierra pudriéndome de a poco, nadie sabe lo que viene después de nuestro paso y los que ya pasaron tampoco lo saben, solo supieron que existía la vida en huesos y carne, pero no en forma fantasmal. Suena y suena, esta presente en cada momento y a cada paso que damos, es como chopin interpretando ese suave acorde de despedida en trombones y flautas, con golpes de violines que despiertan la enmarañada locura de mi paso por acá. Es ese sonido....lo es.

IV Verso

Se arrancó, pero fue solo por un tiempo corto, estaba pensando que haría sin no estabas, ya no fluirían mis palabras dedicadas a la vida, pero acá estas ahora, llenando de letras esta página en blanco, que quedará para la posterioridad, en donde alguien las tomará como inspiración, si tú inspiración, serás tomada por el lecho de alguien para dedicar mil y un versos a la bohemia locura de amar sin control en un mundo de plástico.
Enmarañas mi acogida alma, tu alma no perdona, solo atrapa, por una mirada fugaz y láser que derrite mis lentas neuronas en un río de sangre apasionado, que lleva el caudal nas largo de la vida, el caudal de la esperanza hacia un futuro mejor.