martes, 27 de marzo de 2012

Rutina

Una mañana más, otra vaguada al cerro,
un ruiseñor porteño cantando junto a la casa del perro.

Al medio día la sirena, las doce en punto marca,
la gente atolondrada, inconsciente marcha.

El perro se escabulle, el ruiseñor nada sabe,
el afán de libertad, hace que este corra como en una nave.

Cerca de la tarde, el gato no maúlla,
mas le vale al panadero, tener listas las hallullas.

Anochece en el puerto, la otra vida comienza,
cuando la luz se apaga, ya no se piensa.

Media noche de cometas, algunos de parranda,
cuantos sueños por soñar, la vida pasa y se nos va de tanda.

Enredadera

De repente, se siente como la utilidad de lo inerte es eficiente.
Luego, lo eficiente es eficaz, cuando más es menos o menos es cero.
Ahora, la verdad es mentira y sin ella no habría paradoja.
La vida es larga, a veces corta, pero queda claro que no tenemos que volverla una enredadera; si es azul, no es gris, a no ser que tu humor tenga ese matiz ... tendría que aprender a vivir con ello; aún así, la vida que llevo, es la que yo elijo, sin ser muy prolijo ... creo que este cuento se ha vuelto algo extraño, poco entendible y admirable, quizás un poco loco, pero que más da, si lo leíste, nunca fuiste un flojo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Despierta mi alma

¿Como se siente vivir en el paraíso?...
Déjame contarte como es el mundo sin porquerías...
Déjame hablarte de como es despertar en una tierra distinta...
Déjame cantarte como sería si los niños aún rieran lejos de casa...

No hay espacio para nosotros en este lugar, si lo hay para los que la invaden;
No hay risas para los felices, si para quienes las roban;
Existe la vida en el alma y el alma existe en los que sienten...
Existe el paraíso, solo en aquellos que son mas simples y tienen despiertas sus almas.


martes, 14 de febrero de 2012

XII

Sube a nacer conmigo, hermano.


Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.

A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.

Dadme el silencio, el agua, la esperanza.

Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.

Apegadme los cuerpos como imanes.

Acudid a mis venas y a mi boca.

Hablad por mis palabras y mi sangre.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Ilusion

Podría ser un camaleón y disfrazarme de ternura o inmiscuirme en tus mentiras y creer que todo lo que dices es real. Podría ser un camello y viajar horas bajo el sol, para verte sonreír en el desierto o navegar buscando tus espejismos. Podría ser una piraña y comerme todos los desperdicios de un río para que puedas nadar tranquila o volverme carnívoro y caníbal para corroer hasta tus huesos. Podría ahuyentar al alba, y dejar sin rocío las mañanas para toda la vida, pero es mejor ver un mundo lleno de colores que una vida entera monótona.

lunes, 3 de octubre de 2011

Al fondo de todo esto duerme un caballo

Al fondo de todo esto duerme un caballo
blanco, un viejo caballo
largo de oído, estrecho de
entendederas, preocupado
por la situación, el pulso
de la velocidad es la madre que lo habita: lo montan
los niños como a un fantasma, lo escarnecen, y él duerme
durmiendo parado ahí en la lluvia, lo
oye todo mientras pinto estas once
líneas. Facha de loco, sabe
que es el rey.

Alto.

Suena y se hace, así como nace;
se vive y se esparce por la vida como tus realces,
atónitas curvas; sabiduría en mil;
velocidad profunda, como el viento en aquel cuchitril;
cuesta abajo, la cara se desforma,
dos o tres horas, después de eso vuelve a su horma.

Calles y mas calles, no entiendo nada,
casas por todas partes, sin sentido desplegadas,
no como mi mirada, que se siente acongojada,
aquella tarde, fue mi mas mortal mortajada.